El tema se convirtió en un himno de sinceridad emocional, con esa cadencia melódica que acaricia el alma y que logra, aún hoy, emocionar como en su primer día. Más allá de su pertenencia cronológica a la década del setenta,
Honesty encierra un espíritu que se expandió plenamente en los ochenta, cuando fue redescubierta en radios, compilados y pistas de las discotecas y bares donde la música se vivía como parte esencial de la vida nocturna.
Su autor, William Martin “Billy” Joel (nacido en 1949, Nueva York), es uno de los cantautores más influyentes de la música popular. Conocido como el “Piano Man” gracias a su éxito homónimo, desarrolló una carrera prolífica en la que combinó baladas profundas, rock melódico y piezas cargadas de comentario social. Dueño de una discografía abundante y de una sensibilidad lírica inconfundible, Joel ha sabido transitar generaciones enteras sin perder vigencia, consolidándose como una verdadera leyenda de la música.
...Y si bien Honesty pertenece al álbum 52nd Street, lanzado en 1978, su espíritu encaja a la perfección dentro de un blog como este, dedicado de lleno a la música de los ochenta pues esos años no se explican sin los cimientos que dejaron temas como este: melodías que trascendieron la barrera del tiempo, acompañando recuerdos, amores, nostalgias y sueños. Incluirla aquí es, más que un acto de justicia poética hacia una canción que, en medio de la vorágine de décadas, nos hace recapacitar que esa, la honestidad, es la palabra más difícil de encontrar.
¡Y sí!: Billy es una leyenda: no me cabe la menor de las dudas. Esta canción es pura perfección, capturando el alma misma, el corazón y la verdad en sí… y un trocito pequeño de mis ilusiones quinceañeras hecha añicos, lamentablemente…